Si, como especulan algunos analistas "destituyentes", el gobierno nacional se encamina hacia una severa derrota, que incluso pondría en duda su continuidad, podría suceder que aquellos funcionarios se vieran "obligados" a asumir efectivamente sus cargos legislativos, de lo que resultaría una doble defraudación. Con está táctica, en cambio, las izquierdas aseguran que ninguno de sus primeros candidatos pueda asumir función vital alguna.
De todas maneras las dificultades para constituir estas Listas fantasmas tornan muy problemática su aplicación.
A la discusión de que "celebridades" deberían encabezar las listas subyace obviamente la de quienes asumirían efectivamente. Habría un principio de acuerdo para que esto se resolviera teniendo en cuenta los reultados obtenidos en las últimas elecciones pero la diáspora izquierdista no cuenta con ningún experto en cálculo infinitecimal.





Lo mismo sucedería en Santa Fe donde Ernesto "Che" Guevara es "número puesto".
En otras importantes jurisdicciones la cosa no está tan clara. 
Otra dificultad surge del hecho que, salvo un pequeño grupo de iniciados y memoriosos ancianos, poca gente tiene idea de quienes fueron estos "célebres" sujetos.



El caso de Horacio Quiroga en Misiones podría
salvarse ya que al menos hasta hace un tiempo sus cuentos eran lectura obligatoria en las escuelas.
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Otros con el argumento de que a "esos viejos de mierda no los juna nadie", proponen en cambio a mártires más recientes de las luchas populares. 

Tal el caso del maestro Carlos Fuentealba en Neuquén, "Maxi" Kosteki y Darío Santillán en Pcia. de Buenos Aires o alguno de los muertos por la represión aliancista el 20 de diciembre del 2001. Aquí la dificultad radica en que como piqueteros, cortadores de rutas y puentes y tirapiedras, no ser
ían muy bien vistos por los sectores medios urbanos, sector clave para disputar el voto de las otras fuerzas opositoras al oficialismo.
Las dificultades de carácter legal saltan a la vista pero desde las fuerzas de izquierda se arguye ingenuamente que: "si pueden votar los muertos ¿por qué no podemos presentar candidatos de igual condición?
Para el filósofo León Rozitchner: "Esta es una muestra más de dos de las grandes discapacidades que mantienen a la izquierda argentina confinada a los márgenes de la política, el delirio sublimado en oportunismo y un paternalismo necrófilo que niega el papel de la madre como verdadera creadora de nuevas y mejores vidas".
En cambio el velezano Tomás Abraham expresó: "O hay una lectura equívoca de Espectros de Marx de J. Derrida o estamos frente a la clásica manía exegética del primer parrafo del Manifiesto Comunista".
De cualquier manera lo que parece un manotazo de ahogado ante las perspectivas de desaparecer electoralmente, tiene, felizmente para el buen nombre de los fallecidos, muy pocas posibilidades de llevarse a cabo.
"Igual no se iban a enterar", deslizó cinicamente un comunista disidente, pero, según confesó off the record un dirigente trotsquista, cuando en una de las reuniones alguien nombró a Victtorio Codovilla como posible candidato, un rayo caido del cielo partío la mesa de negociaciones e hizo caer los retratos de Marx, Engels y Lenin sobre las cabezas de los participantes.
¡Creer o reventar!
Horacio Verbatimsky para Pajineta 12, 28/04/2009
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