miércoles, 13 de mayo de 2009

Mayo ' 68: Afiches

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"Cruel en el cartel,

la propaganda manda cruel en el cartel,

y en el fetiche de un afiche de papel,

se vende la ilusión, se rifa el corazón"

Homero Expósito del tango "Afiches"


Musique: La Internationale pour "Chanson Plus Bifluorée"

Así da gusto pasear por Carácas...

Con la típica simpatía caribeña, la multitud saluda al vicepresidente Nixon en su paseo por Caracas. Allá por 1958.














Después otra multitud lo recibiría en Perú.

viernes, 8 de mayo de 2009

Su hora más gloriosa



El 8 de mayo de 1945 los nazis se rinden.
Nuestro eterno agradecimiento y admiración a todos los combatientes de la peor plaga del S XX.
"Siempre el coraje es mejor,
la esperanza nunca es vana" Jorge Luis Borges

martes, 5 de mayo de 2009

5 de mayo de 1818, nace Karl Heinrich Marx

Sus primeras palabras:
"Mami, la tradición de todas de las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Que cagada ¿no?"
Hoy acto recordatorio en la calle Treveris 1818, Parque Chas, Capital Federal a las 18hs.
Llevar baberos o chupetes rojos.

domingo, 3 de mayo de 2009

Gripe porcina

"Hay que besarse más, pero con barbijo"
Roberto Galán

En las próximas horas la OMS y diversas organizaciones y autoridades sanitarias de prestigio mundial saldrían a desmentir a través de su organo oficioso (la revista De Roche salud) lo que hasta ahora es un sórdido rumor: la gripe porcina es un invento argentino. Y lo harán con tal énfasis que solo cabrá creer que intentan encubrir la verdad.
Si queridas lectoras (los lectores me son indiferentes), como la birome, el colectivo, las desapariciones forzadas de personas, el dulce de leche, la picana eléctrica, el tango y otras tantas maravillas que nos han hecho conocidos en el mundo (?), la gripe porcina sería un nuevo engendro nacional de exportación.
El virus que trasmite esta enfermedad habría sido creado en la argentina en la década del '90 mediante ingeniería genética, agregando al virus de la influenza mitocondrias extraídas de células del Capitán Ingeniero Alvaro Alsogaray, mejor conocido como "El chancho".
Otra versión, no menos verosimil, indicaría que el virus de esta gripe devino naturalmente de los encuentros venéreos entre Carlos Saúl I y María Julia Alsogaray (proverbial bagallo agreta, convertida en sex symbol político gracias a una producción fotográfica de la revista Noticias) y que una vez descubiertas sus potencialidades fue reproducido y almacenado por un conocido laboratorio local. Este vendió luego la patente a una firma multinacional por una millonada de dólares que fue prontamente colocada en un paraíso fiscal (capitalismo nacional y popular).
Pero ¿cuáles eran esas potencialidades?
La argentina fue durante toda la década del 90 víctima de una epidemia de fiebre porcina encubierta. A los síntomas comunes de cualquier gripe hay que agregar un deterioro progresivo de la actividad neuronal cerebral cuyos síntomas son:
-Pérdida acelerada de la conciencia de clase (y aún del instinto de clase).
-Resignación ante la miseria de la propia existencia (depresión).
-Negación y terror al pasado(angustia).
-Tendencia creciente al consumo compulsivo (ansiedad).
-Imposibilidad de analizar cualquier fenómeno complejo (indolencia).
-Asco hacia los pobres (fobia).
-Permanente sensación de inseguridad (paranoia).
-Urgencia por viajar a Miami (claustrofobia).
-Tendencia a encerrarse en la casa a mirar TV (agorafobia).
-Preferencia por los espectáculos huecos y chabacanos (cholulismo)
-Tendencia creciente hacia la competencia (agresividad).
-Desprecio por la cooperación (conducta abandónica).
-Manía privatizadora (histeria).
Todos estos efectos han hecho del virus de la gripe porcina un invalorable recurso estratégico para limitar el número de descontentos ante las situaciones de explotación e injusticias variadas a la que la plebe es sometida regularmente.
De ahí que los grandes laboratorios, con el aval de los gobiernos de las principales potencias económicas hayan decidido lanzar el virus masivamente al mercado ante las esperables reacciones que la actual crisis capitalista promete provocar.
México ha sido el país elegido para irradiar la epidemia. Las elecciones fraudulentas a repetición
han convertido a este entrañable país en el "caldo de cultivo" ideal para montar este monumental fraude sanitario. El gobierno de Felipe Calderón, al tiempo que firma contratos millonarios con laboratorios multinacionales, cuya rentabilidad en medio de la crisis ha subido en varios puntos, ha puesto a la población mexicana en cuarentena para facilitar la propagación de la enfermedad. Las "medidas preventivas" no serían otra cosa que una campaña destinada a aterrorizar a la población para inducirla a vacunarse. La vacuna, portadora del propio virus, aseguraría la propagación de la epidemia. Pasados las primeras dos semanas desaparecen los síntomas propios de cualquier gripe pero el virus sigue operando a nivel neuronal sin que el enfermo lo note, con las terribles consecuencias ya mencionadas.
Las funcionarios de salud, las prestatarias médicas, los grandes laboratorios y la corporación médica intentan ocultar que el virus es muy vulnerable a las secreciones masivas de endorfinas y adrenalina, por lo tanto es conveniente para su eficaz combate:
-Coger a lo loco
-Participar de fiestas y manifestaciones multitudinarias

-Leer literatura que active la inteligencia
-Quemar libros de autoayuda
-Putear al referí
-Arrojar proyectiles a las fuerzas de seguridad
-Pedir un aumento salarial
-Burlar y molestar a tus jefes y superiores
y, sobretodo, no consumir chancho burgués.
Dr. Gregorio Casa para la revista El pastillero de México D.F. 04/05/2009

viernes, 1 de mayo de 2009

1º de mayo "Dia Internacional de los trabajadores"

Se vienen nuevos Lunes al sol

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Las revoluciones burguesas, como la del siglo XVIII, avanzan arrolladoramente de éxito en éxito, sus efectos dramáticos se atropellan, los hombres y las cosas parecen iluminados por fuegos de artificio, el éxtasis es el espíritu de cada día; pero estas revoluciones son de corta vida, llegan en seguida a su apogeo y una larga depresión se apodera de la sociedad, antes de haber aprendido a asimilarse serenamente los resultados de su período impetuoso y agresivo. En cambio, las revoluciones proletarias como las del siglo XIX, se critican constantemente a sí mismas, se interrumpen continuamente en su propia marcha, vuelven sobre lo que parecía terminado, para comenzarlo de nuevo, se burlan concienzuda y cruelmente de las indecisiones, de los lados flojos y de la mezquindad de sus primeros intentos, parece que sólo derriban a su adversario para que éste saque de la tierra nuevas fuerzas y vuelva a levantarse más gigantesco frente a ellas, retroceden constantemente aterradas ante la vaga enormidad de sus propios fines, hasta que se crea una situación que no permite volverse atrás y las circunstancias mismas gritan:
Hic Rhodus, hic salta!

Karl Marx EL dieciocho brumario de Luis Bonaparte